Entrevista a Marina Subirats, catedrática de Sociología

Entrevista a Marina Subirats, catedrática de Sociología

En el marco de las 19ª Jornadas “El Prat Solidari”, tuvimos la oportunidad de hablar con Marina Subirats, que ofreció una conferencia bajo el título “¡Nada está escrito!” en el Auditorio del Cèntric del Prat de Llobregat.

Marina Subirats es catedrática de Sociología de la UAB, ha sido directora del Instituto de la Mujer y concejal de Educación en el Ayuntamiento de Barcelona. En  2006 recibió la Creu de Sant Jordi y recientemente ha publicado “Barcelona: de la necessitat a la llibertat. Les classes socials al tombant del segle XXI” (L’Avenç, UOC Edicions).

Marina, ¿qué es para ti el Baix Llobregat?

El Baix Llobregat para mí es, sobre todo, un lugar muy luchador. Es un lugar dónde en los años 70 y 80 había una población muy progresista, muy luchadora, muy dipuesta a mejorar las cosas. Aquí se originaron muchos movimientos, muchas luchas antifranquistas y muchas innovaciones, de forma que, para mí, Baix Llobregat es sinónimo de la zona con más empuje de los trabajadores del área metropolitana.

El contingut que hi ha a continuació només es visible amb la subscripció anual. Si estàs subscrit, introdueix les teves dades d’accès aquí. Si no ho estàs, pots subscriure’t a elBaix.cat en el següent enllaç: Ets del Baix?

¿Existen hoy las clases sociales y la conciencia de clase?

Las clases sociales existen aunque no haya conciencia de clase. Podrían no existir, evidentemente. En una sociedad igualitaria no existirían las clases sociales, pero estamos lejos de una sociedad igualitaria.

¿Qué es lo que pasa actualmente? Pues ahora hay muy poca conciencia de clase. Casi todo el mundo cree que es de clase mediana, todo el mundo dice “nosotros, las clases medianas”.

Bien, la realidad es que es mucho más numerosa la clase trabajadora que la clase mediana. Pero esto no es así porque yo lo crea, sino que lo muestran los datos que hemos investigado y aparece de una forma muy clara. Por lo tanto, pueden haber clases sociales sin que haya conciencia de clase. En este momento, debido a la crisis, estamos viendo que hay gente que lo pasa mucho peor que otra, de forma que es posible que la conciencia de clase vuelva a surgir, porque justamente quedará muy claro que no todo el mundo está en igualdad de condiciones. Mientras que en años anteriores, como las cosas mejoraban, todo el mundo se sentía que iba adelante y, en cierto modo, era más fácil creer que se era de clase media.

En la obra que acabas de publicar explicas que la clase social dominante no es la burguesía, como lo era en el siglo pasado, sino que es la clase corporativa transnacional. ¿Quién es esta clase social?

conferencia-marina-subiratsLa clase corporativa transnacional es una clase formada, sobre todo, por los grandes financieros, los dirigentes de las bancas y de las grandes empresas multinacionales y también algunos de los grandes políticos. Son aquellas personas que se encuentran en Davos o aquellos que se encuentran de vez en cuando en reuniones dónde se discute la estrategia económica mundial. Así como antes se trataba del empresario de tal o qual empresa y la gente los conocía, ya que podían tener una casa en el Paseo de Gràcia o una finca en Pedralbes llena de jardines, etc.; ahora, no. Ahora no los conocemos.

Esta clase social no es especialmente catalana, es decir, pueden ser catalanes pero no trabajar aquí, sino hacer de gerentes en otro lugar del mundo; y hay gente de otras partes del mundo que está aquí dirigiendo empresas.

La clase corporativa transnacional no son los amos, sino que son, sobre todo, los gerentes y los dirigentes, es decir, aquellas personas que deciden sobre las grandes corporaciones.

¿Crees, tal y como dicen muchos economistas, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades?

Yo no creo que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Puede haber personas que sí lo han hecho o algunas de las grandes inversiones que se han hecho y que, a veces, se han hecho de una forma injustificada, esto sí que ha estado por encima de nuestras posibilidades. Pero que la gente haya adquirido un piso o haya adquirido un coche, no me parece que sea un signo de vivir por encima de las posibilidades. Por eso creo que debemos rechazar este sentimiento de culpa. Creo que tenemos que exigir que haya un mayor distribución de la renta, en vez de lo que está pasando ahora, cuando están creciendo las desigualdades, en cambio, lo que debería haber es un crecimiento de la igualdad. Creo que hay que distribuir los recursos existentes de otra manera.

Estamos viendo en este momento como se está recortando de las escuelas y de la sanidad y se está salvando a la banca. Por lo tanto, no es que no haya recursos, sino que se destinan a unas determinadas cosas y no a otras.

Desde el punto de vista sociológico, ¿cómo crees que afectará a la sociedad el alto índice de paro juvenil?

Marina SubiratsAfectará de una forma terrible, esto es una cosa que a mí me preocupa muchísimo. Hay épocas de la vida que son muy importantes para las personas, como la adolescencia y la juventud. Depende del mundo que los jóvenes ven a su alrededor, se preparan de una manera o de otra, hacen un proyecto de vida u otro. Las personas que en este momento son adolescentes y son jóvenes, están empezando a sufrir una etapa de mucho desánimo puesto que no ven salidas profesionales. Y esto hará que muchos dejen de estudiar, dejen de prepararse, se acojan a formas de vida marginal, de revuelta, pero de revuelta no constructiva, sino simplemente de ir en contra de un mundo que no los acepta, pero que en realidad tampoco les da un lugar en el margen. Incluso si de aquí a diez años vuelve a haber unos niveles de ocupación altos, habrá muchas personas que actualmente son jóvenes que habrán dejado de estudiar, que habrán dejado de prepararse y que quedarán en los márgenes; y esto es una pérdida que muchas veces ya nunca se puede recuperar.

¿Cómo crees que puede afectar la creciente desafección política en un momento de crisis como el actual?

Aquí hay dos cosas que se deben tener en cuenta. Por un lado, es cierto que nuestros políticos en su conjunto, después hay excepciones, pero podemos decir que los políticos más notables, nos están decepcionando mucho en el último período. Porque en una situación de crisis se han plegado muchísimo a las exigencias europeas sin hacer frente, sin buscar alternativas, asumiendo, por  tanto, que perdemos soberanía y asumiendo que perdemos recursos. Y en este sentido es evidente que hay una decepción respecto a los políticos.

Pero hay que ir con cuidado, porque, en cierto modo, los intereses de esta clase corporativa van también en el sentido de destruir el poder de los Estados, el poder de los Gobiernos, porque es una clase que no quiere trabas de ninguna clase, que no quiere que los Estados impongan ninguna limitación a los movimientos de capital y al enriquecimiento, les interesa tener Gobiernos débiles y, en cierto modo, contribuyen a debilitar a los Gobiernos.

Por lo tanto, nosotros debemos defender el poder de los Gobiernos que, al final, son losúnicos que pueden poner límites a unos actores sociales demasiado negativos. Una cosa es que hagamos una crítica concreta a un gobernante, o a unos gobernantes, y otra cosa es que desprestigiamos los Gobiernos o que desprestigiamos la democracia, porque entonces nos quedamos sin ningún tipo de herramientas.

Ante la situación que vivimos, ¿qué crees que puede hacer la ciudadanía?

diptics-prat-solidariPodemos hacer muchas cosas, yo creo que hay muchas respuestas. Como ciudadanos y ciudadanas tenemos mucho poder, porque cada uno de nosotros a través de su trabajo controla una parcela de la vida social. Y a veces la solución es negarse a trabajar, pero a veces es trabajar más, o es trabajar de otra manera, o trabajar de la manera que a ti te parece más positiva. Creo que hay que encontrar otras soluciones, no es suficiente salir a la calle. Pienso también que, en cierto modo, esto nos puede ayudar a hacer una crítica de una forma de vida que quizás tampoco era demasiada buena, con un exceso de consumismo. Pero lo que no podemos permitir es dejar que crezcan las desigualdades. En este sentido yo creo que  hay que estar muy atentos a quien votamos y se deben pedir cuentas a los políticos de lo que han hecho, “usted dijo que haría tal cosa y ha hecho tal otra”. Esto, de algun modo, no es aceptable y se debería poder controlar.

¿Cómo ves el futuro?

El futuro inmediato lo veo bastante difícil, colectivamente bastante difíci. Pero yo en cambio tengo mucha confianza en la humanidad y, además, soy de una generación que vimos cambiar mucho este país. Cuando yo nací este país estaba muy mal, tras la guerra, y parecía que no había salida.

Aquella situación duró muchos años y, después, mejoró. Y mejoró mucho, quizás hizo un salto adelante como nunca o como hacía mucho que no hacía. Por lo tanto, si lo hicimos entonces, será posible también en el futuro.

Creo que ahora hay un momento realmente difícil, pero que no debemos perder la esperanza y lo que debemos hacer es trabajar para pensar cómo debe ser el futuro y agruparnos de manera tal que podamos hacer fuerza suficiente para que este futuro sea posible.

El contingut que hi ha a continuació només es visible amb la subscripció anual. Si estàs subscrit, introdueix les teves dades d’accès aquí. Si no ho estàs, pots subscriure’t a elBaix.cat en el següent enllaç: Ets del Baix?

Deja un comentario

© 2012 - elBaix.cat  |  Un projecte de Social Mirror i desenvolupat per Cabans

Scroll to top