Ha mort als 73 anys d’edat el periodista de Cornellà, Carlos Esteban Tejero. ElBaix.cat es suma al condol per la desaparició d’una persona que va jugar un paper important en les lluites antifranquistes de la comarca i que ha estat un professional més que destacat dels mitjans de comunicació, publicant aquest article del seu amic Luis Campo Vidal.
Conocí a Carlos Esteban en el barrio Almeda en 1970. El fervor cultural del Centro Social Almeda atraía al barrio a muchos jóvenes de Cornellà, seducidos por el efecto de la Semana Cultural.
Carlos Navales, Carlos Esteban, Santi Vives, Pep Domènec y yo constituimos una de las primeras células antifranquistas de Almeda. Más tarde nos integramos en Bandera Roja, y en diciembre de 1974, Carlos y yo, junto con mi hermano Manuel, Ignasi Subirats y Santiago Moreno, negociamos nuestra integración en el PSUC.
Carlos estudió Periodismo en la Universitat Autònoma de Barcelona entre 1973 y 1978, y desempeñó un papel importante como corresponsal de prensa escrita en el Baix Llobregat. Más tarde, mi hermano Manuel lo fichó como redactor en el diario “Tele-eXpress”. «Carlos era un buen amigo y un buen colaborador. Guardo un buen recuerdo de él».
Hay que tener en cuenta que, en aquella época, no existían informativos de radio propios: había que conectar obligatoriamente con los de Radio Nacional de España. En televisión no había información, porque estaba absolutamente controlada, y los periódicos, aunque algo menos controlados, estaban muy alejados de las zonas de conflicto.
Los corresponsales no formaban un movimiento organizado como tal, pero sí es cierto que hubo una proliferación de jóvenes que habían empezado a escribir en la revista “El Pensamiento” de Cornellà, y que fueron distribuyéndose por diferentes diarios. Esto le dio al movimiento social y al movimiento obrero una legitimidad que hasta entonces no le otorgaban las octavillas que nosotros mismos repartíamos de madrugada.
La tarea del corresponsal consistía en una lucha peculiar por engañar al censor de turno e intentar que la realidad lograra abrirse paso hasta lo publicado.
Era imposible estudiar Periodismo y no ser antifranquista. Queda por escribir la historia sobre la importancia de las corresponsalías en todo el movimiento democrático que hubo en el Cinturón Rojo de Barcelona.
Tras el cierre de “Tele-eXpress”, trabajó para “La Vanguardia”, donde ejerció como redactor jefe de Economía, coordinador de Sociedad y Vivir, responsable de Internacional, Defensor del Lector y redactor jefe de Cierre.
Carlos nos deja este comentario en LinkedIn: «Periodista cansado de la situación del sector. Ex hombre para todo en La Vanguardia. Redactor jefe de Economía, coordinador de Sociedad y Vivir, responsable de Internacional, Defensor del Lector, redactor jefe de Cierre. Salí huyendo de la sordidez y de la banda de chorizos que mandaba. Hoy contemplo con pavor la alienación de la profesión (salvo honrosas excepciones) y la estulticia de los editores. Y creo que aún no lo hemos visto todo. Vivo tranquilo.»
Con la marcha de Carlos, muchos perdemos a un buen amigo. Yo, especialmente: compartimos viajes en moto por media España y media Europa, y compartimos unos años de juventud maravillosos. Adiós, Carlos.
Luis Campo Vidal. Consultor en televisió i en telecomunicacions
Fotografía: La Vanguardia
